Trabajo en tiempos de IA

La IA transforma entornos laborales, pero el Chat GPT no puede sustituir al hombre, es necesaria una nueva cultura laboral y empresarial con IA

IA training

La tecnología tiene una función muy clara desde su origen, dejar libre al hombre para realizar tareas que van más allá de la repetición, ahora vemos cómo se transforma el trabajo por el uso de herramientas de Inteligencia Artificial (IA) entre las que encontramos al Chat GPT del que tanto se habla.

El hombre desde siempre ha buscado formas para que otros cumplan con tareas que por ser repetitivas o pesadas son evitables, ahora es tiempo de dejar esas tareas a la artificialidad de una inteligencia.

La finalidad de ello es dejar tiempo libre a la creación y al desarrollo de habilidades cada vez más complejas, en ese sentido la evolución del trabajo va de la mano con la evolución de la técnica y la tecnología para hacerlo.

Sin embargo, hoy en día buena parte de la economía depende de tener un lugar en el cual se puedan poner a trabajar las habilidades que han estado adquiriendo, por lo que no es de extrañar que con el surgimiento y auge de la IA muchas personas sientan temor de verse remplazadas por una herramienta digital.

Es importante entender que siempre que hay un cambio en el paradigma del modo de producción se dan temores sobre lo que ocurrirá con el trabajo humano, pero, para que las máquinas o las herramientas digitales puedan remplazar en su totalidad a lo humano y sus capacidades faltan habilidades que pueden ser copiadas, pero no igualadas.

Dada la proximidad del “Día Internacional de los Trabajadores” el socio y CEO de Deep Digital en LLYC, Adolfo Corujo, reflexionó sobre la presencia de la IA en los ambientes laborales de profesionales como los programadores y habló sobre un escenario de trasformación en el que vivimos ahora.

Estamos frente a un escenario de transformación, como ha pasado siempre a lo largo de la historia. Desde hace miles de años la tecnología ha automatizado algunos trabajos, permitiendo a los humanos centrarse en tareas más complejas y de valor. De este modo, algunas profesiones serán reemplazadas por la IA y muchas otras, que todavía ni imaginamos, serán creadas” dijo.

El experto señaló la necesidad de todos los profesionistas de desarrollar nuevas habilidades para no sentirse desplazados por tareas que ya hacen las IA como el Chat GPT, se sabe que éste chat ya es capaz de programar código, pero algo que hay que tener en mente es que ésta IA aprende de lo que ya está presente.

Considero que ante este reto de transformación hay que anticiparse y esta responsabilidad recae
también en las empresas, que tienen que empezar a trabajar ya para adaptarse al cambio y ayudar
a sus colaboradores a estar preparados
”, dice el experto.

Lo que hace falta es motivar la acción humana más allá del miedo de verse remplazado por una herramienta digital como la IA, que no deja de ser una herramienta.

Corujo, nos comparte tres claves para que las empresas desarrollen una nueva cultura laboral capaz de incorporar el trabajo humano, valioso por único y a la IA, valiosa por ser una imagen de lo que implica el trabajo humano.

Claves para afrontar la presencia de la IA desde las empresas

La IA es una herramienta, y como tal debe verse, en tanto que ha sido entrenada a partir de lo que suele verse con frecuencia, tiene sesgos que no cubre y que el ser humano sí es capaz de ver una vez que aprende a ver esta herramienta como lo que es.

Para ello es de suma importancia entender que una IA es una imagen de quien la ha creado y entrenado, por lo que siempre necesitará de humanos capaces de darle directrices respecto a las que la IA no puede decidir, como las cuestiones morales o lo que más conviene a una sociedad que va evolucionando sobre su forma de pensar.

1. Aprendizaje continuo

Las empresas siempre necesitan de que sus colaboradores aprendan cada vez más, pero el aprendizaje que ahora se necesita no se limita al modo de operar ciertas máquinas para la realización de tareas, es necesario adquirir habilidades como la resiliencia.

Una persona que tiene la capacidad para ser flexible, a pesar de las circunstancias y que puede continuar aprendiendo, agrega valor a sus tareas, en tanto que éstas se enfocan en aspectos que van más allá de la repetición de tareas o de ideas.

Los seres humanos somos rutinarios y al mismo tiempo tenemos apertura al cambio, esa contradicción y complejidad es un límite para la IA que las empresas enfocadas en el desarrollo de reskilling y upskilling por parte de sus colaboradores pueden aprovechar bastante para evolucionar.

2. Innovación Colectiva

La nueva cultura empresarial debe permitir la innovación de manera colectiva, es decir, debe prestar atención a una variedad de voces que son capaces de aportar mucho, a esto se le denomina “genio colectivo”, para ello es necesario aprender a trabajar en equipo.

Si se acepta de antemano que Todo el mundo tiene un lado creativo, la IA es una herramienta que se puede destinar a las tareas repetitivas, mientras que se emplea el tiempo de los colaboradores a buscar modos de innovar en un entorno de colaboración y aprendizaje de lo que el otro puede aportar.

La competitividad de las empresas ahora dependerá más que nunca de la suma del todo que de la valoración subjetiva de las partes, por lo que las jerarquías se establecen a partir de lo que cada quien aporta a los proyectos, ya sea experiencia o conocimientos, y no al título que da un puesto.

La IA puede aportar mucho a la innovación colectiva, en tanto que permite el desarrollo del genio de todos los involucrados en un proyecto, es tarea del líder encontrar el genio de cada quien y ponerlo a trabajar en aras del mismo, mientras que se aprovecha la IA para dejar de lado las tareas tediosas y repetitivas.

La IA mantiene funcional lo que debe ser siempre igual, mientras que el trabajo humano se concentra en el desarrollo del genio colectivo.

3. Buena gestión del talento

Una de las ventajas de la IA consiste en que se le puede entrenar para dejar de lado los prejuicios que se suelen tener al momento de elegir talentos para ciertos puestos de trabajo, pero esto depende mucho de los estándares con los que se le haya entrenado.

Si el trabajo con el que se programa una IA para elegir a la persona idónea para una tarea se concentra en la satisfacción de la productividad, entonces será más fácil elegir a las personas adecuadas para una tarea.

Pero, si la IA que se usará como criba para los CVs que llegan a una empresa ha sido entrenada con estándares que no son objetivos, entonces los resultados que se tengan no serán los mejores y se dejaran de lado talentos valiosos para las empresas, por eso es necesario ver a las IA como herramientas que requieren supervisión constante.

La tecnología nos permite medir resultados o riesgos en ciertas áreas, pero no deja de ser una herramienta que ayuda a facilitar el trabajo creativo, en ese sentido las habilidades que potencian la innovación y la resiliencia de las empresas seguirán estando del lado de los humanos.

En el desarrollo de una nueva cultura laboral pensada para un entorno en el que es necesario interactuar con herramientas sofisticadas como la IA es muy importante entender que el valor de los humanos está del lado de la creatividad y el cambio de paradigmas que van más allá de los datos estadísticos con los que funciona una IA.

Es posible tener la certeza de que ninguna IA es capaz de desarrollar una frase que diga tanto como: «Vine a Comala porque me dijeron que acá vivía mi padre, un tal Pedro Páramo«. Esa maestría sólo puede ser producto del trabajo creativo y no de cálculos sobre tareas que solemos hacer repetidamente, como el saludo inicial en un chat.

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